El Perfil de Tres Ciudades: Introdución
El conflicto continua en este siglo el cual ha sido llamado “La batalla por la Biblia”. Esta batalla (mas como una guerra) esta siendo peleada en varios niveles. Algunos niegan que la Biblia es la Palabra de Dios. Otros niegan que la Biblia es la completa palabra revelada de Dios. Mientras algunos eruditos pelean sobre la inspiración original, y algunos debaten sobre los textos Griegos, otros siguen peleando la batalla de las traducciones Inglesas.
Entre la confusión de las batallas sobre palabras teológicas y venganza personal, son muchos los que gritan por repuestas. Al mirar el campo de batalla, varios puntos necesitan ser aclarados. En cada nivel, la batalla consiste en si tu y yo tenemos o podemos tener la Palabra de Dios en nuestras manos.
Sí la Biblia sólo contiene las palabras de Dios, pero nadie sabe cuales partes son sus palabras, ¿De qué sirve esto? Y ¿para qué argumentar sobre la inspiración perfecta, sí Dios no ha preservado Su palabra? Y ¿qué de todas las diferentes traducciones? El problema entero se reduce a esto: ¿Podemos tu y yo obtener las palabras puras de Dios?, y si así es, ¿dónde están?
Otro punto que debemos señalar es que esta batalla por la Biblia es muy importante. Nada es más importante que si podemos o no adquirir la verdad de Dios. Si la Palabra de Dios no es nuestra fuente de verdad absoluta, ¿qué es, entonces? Hemos sido dejados con una bolsa vacía.
Mas los que reclaman lealtad hacia la Biblia no pueden hacer suficiente para debilitar su poder. Eruditos diluyen el texto de la Biblia. Publicadores salen con biblias mejores-que-nunca cada vez. Predicadores se toman la libertad de corrigen las palabras de un Dios viviente. Y los hombres jóvenes van a los seminarios (o cementerios) para ser enseñados sobre las "imperfecciones" en la Palabra de Dios.
Nadie reclama tener una pintura de Rembrandt que contiene la obra de Rembrandt. O tienen una pintura por Rambrandt o no tienen. Aún una imitación cuidadosa es sin valor al lado de la genuina. Asimismo, o tenemos la Palabra de Dios, o no la tenemos. La Palabra de Dios, por razón de Su mismo carácter debe ser totalmente pura, una Palabra impuro no puede ser la Palabra de Dios, entonces. La palabra de Dios es incorruptible (1 Ped 1:23
See All...). Esto quiere decir que la Palabra de Dios es completamente pura (Prov 30:5Every word of God is pure: he is a shield unto them that put their trust in him.
See All...). Otras formas de material impreso (impresos de sermones, folletos, biblias corruptas, etc.) pueden contener porciones de la Palabra de Dios, pero no pueden ser las Palabras de Dios.
Sí, esto es toda una batalla. Y esta batalla es importante. Pero un tercer punto necesita ser hecho. Esta batalla no es nueva. Desde el huerto del Edén, cuando Satanás negó la Palabra de Dios y Eva la cambió, corregir la Biblia ha sido uno de los hábitos favoritos de los hombres.
Tome, por ejemplo, el texto del Nuevo Testamento. Su alteración no ha sido sólo la obra reciente de hombres ligeros con anteojos gruesos acercándose a los manuscritos antiguos. No, las corrupciones más grandes del texto del Nuevo Testamento ocurrieron durante los primeros dos o tres siglos después que fue escrito. Para el fin de este siglo, la gran mayoría de aquellos disertaciones habían sido ya escritos y los diferentes textos Griegos de hoy habría sido formados. Estos siglos, durante los cuales los principios de batalla fueron establecidos, fijan el tiempo para El Perfil de Tres Ciudades.
El Perfil de Tres Ciudades
El perfil de tres ciudades es una historia de intriga y decepción - una que pone las fuerzas de Dios y de Satanás en una lucha sobre la integridad de la Biblia. Esta batalla sobre La Palabra, la cual comenzó en el bello huerto del Edén, todavía ruge hasta hoy con un siempre creciente furor. Las iglesias de Dios, los hombres de Dios y el pueblo de Dios no puede quedarse neutral cuando los asuntos son tan demasiados importantes. Sin embargo, muchos, parece, que han determinado vivir sus vidas espirituales como desertores.
La Prinicipal de Preservación
Antes del despliegue de ésta historia, dos principios importantes necesitan entenderse. El primer principio es que Dios ha prometido, sin excepción, preservar, no solamente la Palabra que ha dado a los hombres, sino también las palabras. Su promesa es confirmada cada vez que Dios nos manda leer, memorizar, meditar, aprender u obedecer las palabras que El nos ha dado. En ningún lugar en la Biblia sugiere Dios la posibilidad de que nosotros no tendremos Sus palabras. La promesa de preservación es declarada así en Salmos 12:6
See All...,7: "Las palabras del Señor son palabras puras: como plata refinada en un horno de tierra, purificada siete veces. Tu las guardarás, o Señor, tu las preservarás de esta generación para siempre" (1).
Este pasaje demanda responsabilidad de los Cristianos de hoy en día. Según Dios, Sus palabras son preservadas puras. Si son preservada, entonces necesitamos encontrarlas y creerlas sin corregirlas.
El Principio de Corrupción
El segundo principio que debemos entender es que muchos "corromperán la palabra de Dios", como fue dicho en 2 Cor 2:17For we are not as many, which corrupt the word of God: but as of sincerity, but as of God, in the sight of God speak we in Christ.
See All.... Pablo nos advirtió contra adulterar “la palabra de Dios" (2 Cor 4:2But have renounced the hidden things of dishonesty, not walking in craftiness, nor handling the word of God deceitfully; but by manifestation of the truth commending ourselves to every man's conscience in the sight of God.
See All...). Esta mala práctica de corrupción nos asegura del hecho de que muchas copias corruptas de la Palabra de Dios han sido y serán hechas. El hombre que reclama que todas las biblias son la palabra de Dios o no sabe el principio escriturario de corrupción o lo niega. Corromper las palabras de Dios no es una excepción o simplemente un accidente; es una industria, o negocio.
La Unicidad o Unidad de la Palabra de Dios
Estos dos principios tomados juntos demuestran otra importante verdad. Ya que Dios en Su poder está preservando Su Palabra, y el diablo y sus fuerzas están corrompiendo la Palabra, la Biblia no puede ser vista o tratada como cualquier otro libro antiguo. Podemos aplicar la crítica textual a La Iliad de Homero, Pero ¡No podemos aplicarla a la Palabra de Dios! Mientras errores en las obras de Homero no son importantes, los errores en la Palabra de Dios pueden enviar una generación de seres humanos al infierno. A menos que el poder preservador y la influencia corruptora de Satanás se tomen en cuenta, la evidencia de manuscritos no es más honesta que los políticos de años pasados.
Las biblias modernas existen en incontables formas porque cambios intencionales fueron hechos en copias de la Palabra de Dios por los que no creía su enseñanza. Claro, los eruditos modernos dicen que ningún cambio en las biblias modernas afectan doctrinas importantes. Pero, cada cambio hecho en la Palabra pura afecta doctrina porque “toda escritura es dada por inspiración de Dios, y es útil para doctrina” (2 Timoteo 3:16When I heard, my belly trembled; my lips quivered at the voice: rottenness entered into my bones, and I trembled in myself, that I might rest in the day of trouble: when he cometh up unto the people, he will invade them with his troops.
See All...). Cuando cualquier pasaje pierda esta utilidad, entonces la Palabra de Dios no mas es pura.
Las Tres Ciudades Introducidas
Con estos principios dichos y explicados, la historia ahora puede comenzar. Un perfil de tres ciudades inicia en el imperio romano durante el tiempo de Cristo. Las tres ciudades (Roma, Alejandría y Antioquía) fueron las tres más grandes y más influyentes ciudades en el imperio romano. Sin embargo, para el cristiano, la influencia en lo concerniente a la corrupción y preservación de la Biblia es de mucha mayor importancia. Como la capital del imperio romano y la ciudad más grande del imperio, Roma reinó el mundo antiguo. Roma enfatizó forma, legalismo y tradición. Por la tradición, Roma se hizo el centro de la adición o añadidura a la Biblia. Los Apócrifos son un ejemplo de como Roma añadió a las escrituras. Desde Italia, Roma dominó la teología y la vida espiritual del sur de Europa y el norte de Africa.
Alejandría, Egipto, la segunda ciudad más grande, fue la capital en ciencia, educación y erudición. Grandes mentes gravitaron a Alejandría. Esta ciudad natal de Filón y Orígenes, dominó la teología los alrededores de Egipto y Palestina. Como es la práctica de la erudición moderna, Alejandría substrajo de la Palabra de Dios. El texto Alejandrino aún es la base de muchas corrupciones de biblias modernas.
La tercera ciudad más grande del imperio era Antioquía de Siria. Ubicada en el Este, Antioquía dominó las regiones de Siria y Asia Menor, las tierras de las obras tempranas de los apóstoles. Antioquía fue conocido por su lujo y sabor cosmopolitano, pero también por una interpretación literal de las escrituras. Aunque se le da poca importancia por la erudición de hoy, el texto Sirio fue el texto usado para traducir la versión de 1611 de la Biblia "Rey Jaime" en Ingles. (Y también de la Biblia de 1602 de Valera en Español).
Estas tres ciudades ubicaban en tres países importantes en tres diferentes continentes. Ellas representan las tres principales razas. ¿Por qué son tan importantes? ¿Cómo se hicieron estas ciudades tan influyentes en la transmisión histórica del texto bíblico? Estas preguntas y otras serán contestados en el siguiente texto. Pero, nunca olvide que Dios prometió preservar Su Palabra. Nuestro interés más grande no debe ser juzgar o criticar la Palabra, sino hallarla, luego leerla, estudiarla, memorizarla, obedecerla, enseñarla, predicarla, y si necesario, morir para ella.
| 1) Este versículo ha sido traducido directamente de la versión "Rey Jaime" de 1611 de Ingles. |
Traducido por Roberto Breaker (http://www.robertbreaker.com/)